El Premio Gabriel García Márquez reconoció la excelencia periodística mundial

En la noche de este jueves, 29 de septiembre, Medellín fue testigo de una noche especial en la entrega del Premio Gabriel García Márquez a periodistas de diferentes países.

Ganadores-Premio-Gabo
Foto: CORTESÍA.

Después de un filtro en el que los jurados revisaron 1.608 trabajos, sólo los cuatro mejores en las diferentes categorías lograron quedarse con el Premio Gabriel García Márquez en una emotiva noche. Los ganadores se llevan 33 millones de pesos colombianos, un diploma y un ejemplar de la obra Gabriel, del artista colombiano Antonio Caro.

Héctor Feliciano, Jorge Carrión y Alexandra Lucas Coelho fueron los jurados de la categoría Texto y quienes se encargaron de reconocer a Natalia Viana, de Brasil, por su trabajo São Gabriel y sus demonios, difundido en la Agência Pública de Jornalismo Investigativo y en el que detalla las dificultades con las que viven las comunidades indígenas brasileñas, como por ejemplo el suicidio.

“La mayoría de los finalistas son hispanohablantes y esto sería una gran oportunidad para Brasil. La mirada de Pública es más latina y mira al continente. La gente del continente podría así conocer de lo que hacemos”, expresó Viana antes de conocer que sería la ganadora.

Por su parte, la categoría Imagen fue para los también brasileños Caio Cavechini, Carlos Juliano Barros, Ana Aranha, Caue Angeli, Marcelo Min y Leonardo Sakamoto, autores de Jaci: Sete pecados de uma obra amazónica, resultado de cuatro años tras los pasos de 25.000 obreros trabajando bajo el sol de la selva.

El jurado, que en este caso fueron Carlos Fernando Chamorro, Olga Lucía Lozano y Adriana Zehbrauskas, eligió el trabajo por “su nivel de excelencia en cuanto al abordaje de un tema de gran relevancia histórica y sus implicaciones ambientales y sociopolíticas”. Algo que, según comentaron los ganadores, los impulsa a seguir trabajando por las comunidades.

Asimismo, la categoría Cobertura fue para una colombiana, la periodista Juanita León, por su trabajo La justicia que sale de La Habana publicado en La Silla Vacía. Los jurados fueron Sandra Crucianelli, Consuelo Dieguez y Elías López.

El cubrimiento, en el que se revelaron diferentes detalles de lo que sucedía en la mesa de conversación entre el Gobierno Nacional y las Farc, se publicó en nueve partes que son son merecedoras de un premio que, según Juanita León, es “estímulo para todo el equipo de La Silla Vacía”.

En Innovación, los españoles Eva Belmonte, Miguel Ángel Gavilanes, David Cabo, Raúl Díaz Poblete y Antonio Villarreal fueron reconocidos por su trabajo Medicamentalia, una investigación que muestra lo complejo de encontrar 14 medicamentos en el mundo, revelando las consecuencias de la falsificación de fármacos antimaláricos y la disputa contra las patentes farmacéuticas.

Los creadores de este trabajo daban por hecho que no ganarían, por la alta calidad de los trabajos con los que competían. Sin embargo, Germán Rey, Ramón Salaverría y Gideon Lichfield los dieron como ganadores por la “excelencia en todas sus fases: Generación de la idea, investigación, ejecución y visualización”.

Además, el Reconocimiento a la Excelencia fue para el equipo del periódico digital El Faro de El Salvador por ser “pionero del periodismo digital”. Así como el Reconocimiento Clemente Manuel Zabala fue al colombiano Jorge Cardona, editor general de El Espectador.

Este premio es entregado por la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) en compañía de la Alcaldía de Medellín, Bancolombia y Sura, como una de las actividades más importantes del Festival Gabo.

Acerca de Wendy Restrepo Guzmán

Wendy Restrepo Guzmán
Siempre estoy pensando en ideas descabelladas y lo mejor es que siempre encuentro un cómplice que me ayuda a realizarlas. Me apasiona descubrir que internet es un mundo aparte, lleno de novedades... Soy 100% música, amo el teatro y valoro a todo aquel que se anima a hacer arte. Me agrada casi todo el mundo, menos esos que se creen críticos y sólo son criticones, ¡esos no!

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