Líder indígena del Pueblo Senú completó 20 días desaparecido, en Antioquia

El desaparecido nunca manifestó algún tipo de amenazas que pusieran en riesgo su integridad física.

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Adalberto Antonio Espitia. Foto: CORTESÍA.

El Cacique local de la comunidad indígena de San Antonio del Boroco, Adalberto Antonio Espitia, completó 20 días como desaparecido luego que se le viera por última vez en la Asamblea Zonal de Autoridades Indígenas, la cual culminó el pasado 2 de octubre.

Según algunos de los asistentes a dicho evento, celebrado en el Hotel Chambacú, a cinco kilómetros de Caucasia, Espitia participó de las actividades con total normalidad y nunca expresó alguna amenaza que hiciera suponer que estaba en peligro.

Por tal motivo, autoridades indígenas del municipio de Zaragoza, donde vive el cacique, se reunieron con el fin de indagar acerca del paradero del líder entre los demás caciques de la comunidad Senú, sin obtener respuesta satisfactoria.

María Magdalena Bohórquez, madre de los hijos de Espitia, manifestó que Adalberto se hospedó en su casa antes de dirigirse hacia el lugar de la Asamblea, dejando algunas de sus pertenencias. Además, aseguró no haber tenido ningún contacto con él después de que finalizara el evento, por lo que supuso en su momento que regresó al resguardo en el que vivía sin previo aviso.

Por su parte, Aida Suárez Santos, presidenta de la Organización Indígena de Antioquia -OIA-, afirmó que la organización activó mecanismos para buscar al Cacique e hizo un llamado a las autoridades para que colaboren con las labores de búsqueda e investigar si algún grupo ilegal de la zona tiene retenido a Espitia.

El líder indígena es un hombre de 69 años de edad, de 174 centímetros de estatura, siempre usa sombrero y poncho al hombro. Cualquier tipo de información acerca de la ubicación de Espitia será recibida de forma anónima a través de la OIA, en el número de teléfono 520 7404.

Acerca de David Esteban Álvarez Ortiz

David Esteban Álvarez Ortiz
Soy periodista, locutor e historiador en formación. Aficionado a la cocina, al cine, al fútbol y al baile, creyente de la educación como motor de cambio. Redactor de economía y derechos humanos.

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