El Papa Francisco y el “parche” de jóvenes que se pusieron de ruana en Bogotá

En la tarde de este miércoles, 6 de septiembre, el papa Francisco llegó a Colombia para iniciar su visita por el país.

Foto: César Carrión – SIG

Desde las 4:00 a.m., hora colombiana, el papa Francisco inició su viaje hacia Colombia, fueron 12 horas de recorrido en los que, según sus allegados, descansó sólo 20 minutos, pues el resto del tiempo lo utilizó para rezar y estudiar sus discursos. A la hora estipulada llegó al país, apenas aterrizó el avión se bajó, no se hizo esperar mucho y, antes de empezar a recorrer el tapete tendido en Catam, saludó al Presidente y a la Primera Dama.

Pero el primer momento emotivo de esta visita corrió por cuenta de un niño, uno con una historia muy especial. Emanuel, hijo de Clara Rojas y que nació en cautiverio cuando su mama estaba secuestrada, estrechó la mano del Sumo Pontífice, le entregó una paloma blanca como obsequio y de vuelta recibió una sonrisa, la bendición del Santo Padre y un detalle del Vaticano.

Desde el Vaticano habían sido claros, en el recibimiento querían niños, y así fue. Cerca de 30 niños y niñas estaban ahí, emocionados, algunos nerviosos, con camisetas blancas, esperando a que el Papa les regalara un abrazo, una bendición y su carismática sonrisa.

Además del Gabinete Ministerial, posterior estaban otros valientes, militares y algunos de sus familiares con discapacidad, quienes tenían regalos para el Papa o escapularios y botellas de agua esperando por la bendición.

De ese espacio, todavía en Catam, lo más emotivo fue el abrazo profundo a un militar sin brazos, quien perdió sus extremidades superiores y la vista de su ojo derecho, pero aún así es un destacado nadador paralímpico.  

Foto: José Miguel Gómez – Conferencia Episcopal Colombiana

Bailes y cantos tradicionales también hicieron parte del recibimiento, pero todo fue breve, pues el Vaticano es estrectico con el protocolo y de ahí salieron directamente en el Papamóvil por la calle 26 de Bogotá para dirigirse hasta la Nunciatura Apostólica, donde dormirá cada noche Francisco.

El Vaticano tiene su protocolo, aunque este Papa… es un poco flexible con ese hecho, pues entre aproximadamente 600.000 personas que lo esperaban en las calles de Bogotá, la multitud hizo de las suyas y se rompieron un poco los esquemas de seguridad, momentos que él aprovechó para tocar algunos de los fieles, con frescura, calma y sonrisa en su rostro, como si no estuviera cansado de un largo vuelo desde Roma.

Y se puso de ruana…

Una vez entró a la Nunciatura, lo esperaban cientos de jóvenes de Idipron, una fundación de Bogotá que ayuda a recuperar personas que están en las calles consumiendo drogas, para convertirlos en artistas.

Cantos y bailes iban y venían, hasta que el Papa Francisco volvió a salirse del protocolo para dar sus primeras palabras en el país: “Muchas gracias por lo que han hecho, muchas gracias por el camino que se han animado a realizar y eso se llama heroísmo, hasta los más chicos pueden ser héroes, los más jóvenes cuando vienen engañados o se equivocan, pero se levantan, son héroes. ¡Sigan adelante, sigan adelante así”, dijo.

Después de recibir la bendición colectiva, una joven tomó la vocería para decirle al Santo Padre: “Gracias por detenerse frente este parche de jóvenes, que no ocultan su sorpresa al vernos acogidos y atendidos por su rostro paternal y su sonrisa. Este día quedará imborrable en la memoria de nuestros corazones”.

Posterior, el Papa se puso de ruana con el parche de jóvenes y no porque estuviera haciendo alusión a la expresión popular que denota comportamientos de festejo, sino porque literal se puso uno de los regalos que le dieron.

Los jóvenes de Idipron le dieron una ruana, un velón y un vitral que ellos mismos hicieron y que el Papa utilizó de inmediato para darles un mensaje: Que no se dejen robar la alegría y la esperanza por nadie.

Y como es su costumbre, al despedirse Francisco dijo: “¿Les puedo pedir un favor? ¡Que recen por mí! ¿lo van a hacer? Que Dios los bendiga y gracias, eh, porque es muy lindo, gracias”.

Foto: Colprensa.

Acerca de Wendy Restrepo Guzmán

Wendy Restrepo Guzmán
Siempre estoy pensando en ideas descabelladas y lo mejor es que siempre encuentro un cómplice que me ayuda a realizarlas. Me apasiona descubrir que internet es un mundo aparte, lleno de novedades... Soy 100% música, amo el teatro y valoro a todo aquel que se anima a hacer arte. Me agrada casi todo el mundo, menos esos que se creen críticos y sólo son criticones, ¡esos no!

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