El Metro celebra sus 20 años imponiéndose retos y haciéndole frente a sus falencias

Después de 20 años de operación, el Metro de Medellín tiene un recorrido que va más allá de kilómetros sobre rieles, sin embargo, desde su gerencia son conscientes de que deben enfrentar retos para seguir acercándose a la perfección del servicio.

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Más de más de 2.000 millones de viajes ha realizado el Metro de Medellín. Foto: EL PALPITAR.

Hace 20 años los ojos de los medellinenses despertaron con especial curiosidad, pues el 30 de noviembre de 1995, por fin, la ciudad conocería su Metro, después de más de 13 años viendo unas firmas alemanas y españolas trabajar en una obra con muchos inconvenientes. Los primeros afortunados fueron citados a las 11:00 a.m. y en trenes blancos con rayas amarillas y verdes y ventanas que les permitían divisar la ciudad desde el aire, pasearon en la Línea A, desde la estación Niquía, hasta El Poblado. Ahora, pasadas dos décadas de operación, más que una celebración, el Metro de Medellín debe enfrentar nuevos retos y mejorar en sus falencias.

Una de esas falencias, que sin duda alguna es la que más se comenta entre los usuarios, se da por el gran flujo de personas en horas pico, lo que genera viajes incómodos, pues el panorama es el siguiente: entrar o salir de los vagones empujados, apretados, con un aumento significativo en la temperatura y eso, en caso de que no lo deje el tren por exceso de pasajeros.

“Eso se debe a que le faltan trenes, el sistema es capaz con más trenes, pero recordemos que el metro parador que tenemos actualmente es parte de un proyecto mucho más amplio, que se se llama el Corredor Multimodal de Transportes a lo Largo del Río. Está planeado desde los 70s con tres sistemas metro a los largo del río: el parador que tenemos ahora, el suburbano expreso, que debe circular entre Barbosa y Caldas al borde del río; y el semiexpreso, también con más estaciones. Cuando tengamos estos tres sistemas podemos estar tranquilos, porque así le daremos una movilidad sostenible y de buena calidad al Valle de Aburrá. Lastimosamente Parques del Río está estrechando la solución”, expresó Ramiro Salazar, experto en movilidad.

Ante el tema, la gerente del Metro, Claudia Restrepo aceptó que lo “neuralgico y estructural ahí es aumentar la flota” y que se ha visto una mejora en los últimos dos meses con la llegada de tres trenes. También, como parte de la solución, esperan 20 adicionales.

Mientras llegan esos trenes le han hecho frente al tema con medidas operativas, como “guiás pedagógicas que ayudan al manejo de las filas, sacar los puntos de pago a redes de recarga para que los usuarios no tengan que hacer tanta fila, entre otras”, expresó Claudia Restrepo, quien además atribuyó a que las horas pico sigan siendo complejas, un aumento en el flujo de usuarios, pues empezaron el año con un promedio de 795.000 pasajeros, que a hoy supera los 840.000.

¿Cultura Metro?

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En 2014 hubo polémica por grafiteros que pintaron un vagón del Metro de Medellín. Foto: CORTESÍA.

La Cultura Metro es uno de los orgullos de los medellinenses, por ejemplo, se puede ver que es muy poco el osado que se atreve a entrar al sistema comiendo. Sin embargo, últimamente han ocurrido actos, como enfrentamientos a golpes entre usuarios, que han empañado la fama de ese movimiento social.

“¿Cuál es la Cultura Metro?”, dijo una usuaria, en plena hora pico, que tuvo que salir del vagón literalmente empujada. Una frase que se repite entre algunos pasajeros y en diferentes situaciones.

La gerente del Metro es una pasajera más, pues afirmó que usa a diario el transporte al menos una vez a la semana, para observar el comportamiento de los usuarios y cerciorarse del correcto funcionamiento del sistema, además aclaró que también lo hace en horas pico.

Restrepo afirmó que la viralidad con la que se propagan las cosas en internet ha hecho que los altercados se identifiquen mayormente: “Realmente hoy todo está más expuesto, cosas que pasaban antes, hoy se visualizan más, por ejemplo que un tren se evacue, se evacuan desde el primer día en que funciona el Metro, un tren está sujeto a poder ser evacuado, sólo que ahora se propagan por redes”.

La gerente también fue enfática en aclarar que en el día a día del Metro se vive con la cordialidad entre pasajeros: “Yo uso el sistema casi todos los días y en estos días entró un señor invidente en una estación, un chico se paró y lo ayudó para cederle el puesto y nadie lo grabó, nadie lo publicó en redes, nadie le hace reconocimiento a eso. Este es el día a día del Metro, el señor que cede el puesto, el muchacho invidente, la señora con problemas de movilidad, eso es lo que ocurre todos los días, pero no se expone como parte de la Cultura Metro, en cambio cuando ocurre un incidente, pues sí se muestran”, afirmó.

Seguridad

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Foto: EL PALPITAR.

La seguridad en el Metro es otro de esos temas sensibles a la hora de tocar, pues si bien el comportamiento en general de los usuarios lo reportan positivamente, al ser un sistema masivo al que tienen acceso miles de personas, también podrían acceder algunas con segundas intenciones.

Al rededor de las estaciones también se generan situaciones de seguridad ante las que el Metro está atento para garantizar el libre tránsito de los usurarios, como Estadio y las del centro.

Por ejemplo, Diego Canaval, un caleño radicado en Medellín, opinó que “muchas ciudades del mundo darían todo por tener un parque con esculturas de Botero, y el Metro y la Administración han dejado deteriorar esa inmensa riqueza artística, que tiene el Parque Botero, perdida entre la miseria y la decadencia de la sociedad”.

Claudia Restrepo aseguró que “las estaciones del centro son estaciones que en general tienen muchos flujos, por eso se protegen más”, y que para mantener el control en el sistema, el Metro de Medellín tiene un convenio con la Policía Metro, contando con policías, bachilleres y agentes de seguridad civiles, sin embargo no revelan el número de oficiales por cuestiones de seguridad. Además cuentan con cámaras en los vagones que se activan con las palancas, seguridad privada en los accesos y en las entradas.

El Metro se reta

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Foto: EL PALPITAR.

Además de celebrar 20 años en los que ya han logrado operar 63 estaciones: 27 de trenes, 8 de cables y 28 de buses, el Metro de Medellín se impone retos a futuro, por ejemplo, el de consolidar la Tarjeta Cívica como una tarjeta de ciudad.

También se piensa en “el valor agregado de la experiencia desde la lógica del servicio”, pues cada vez se asumen más como una empresa del servicio al cliente, que como una empresa de operaciones, pues el usuario cada vez quiere mejores complementos: “quiere que el periódico que se lee en el Metro sea más divertido, quiere tener un tipo de comunicación más directo, quiere tener sistemas como el de Google Transit, quiere poder recargar su Tarjeta Cívica por internet, quiere tener sitios de recarga afuera”, expresó la gerente.

El experto en movilidad aseguró que como principal reto se deben fortalecer las alianzas público-privadas: “no somos un país rico y todo no lo podemos resolver con dinero oficial, el reto es dar soluciones de participación público-privada, es decir, que el Estado haga una parte y el sector privado haga el resto. Si ese reto no lo afrontamos de esa manera, nos vamos a demorar muchas décadas en poder modernizar el sistema”.

Para finalizar, pensarse como una empresa que soluciona problemas de movilidad urbana, fortalecer el tema de consultorías, desarrollar más la innovación interna y consolidar nuevos negocios conexos a la movilidad, son los demás retos que desde la gerencia se imponen y que esperan celebrar en un próximo cumpleaños como metas cumplidas.

Acerca de Wendy Restrepo Guzmán

Wendy Restrepo Guzmán
Siempre estoy pensando en ideas descabelladas y lo mejor es que siempre encuentro un cómplice que me ayuda a realizarlas. Me apasiona descubrir que internet es un mundo aparte, lleno de novedades... Soy 100% música, amo el teatro y valoro a todo aquel que se anima a hacer arte. Me agrada casi todo el mundo, menos esos que se creen críticos y sólo son criticones, ¡esos no!

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