Blogueros, ¿una amenaza para el periodismo tradicional?

En los últimos días se ha suscitado una discusión sobre el rol que ahora cumplen los blogueros y si esto amenaza la forma periodística de comunicar la información.

Blogueros
Foto: CORTESÍA.

Esta es, sin duda, la era de los millennials, de teléfonos inteligentes, de redes sociales, en resumen: La era digital en su mayor explendor. La que para muchos es democratización en la forma de comunicar y que, para otros, ha empañado a los ortodoxos de la comunicación.   

Sin ir muy lejos, hasta hace unos 5 años hacer una transmisión en vivo era privilegio de algunos, de canales de televisión. En 2017, cualquiera con una cuenta de Facebook o Instagram puede mostrar en vivo lo que esté sucediendo, de ahí que muchos hablen de una forma de democratizar la comunicación.

Pero justo esa posibilidad de informar con sólo tener una cuenta en una red social parece estar molestando a cierta parte del gremio de periodistas, quienes han expuesto diversos argumentos, como la formación para dirigirse a la sociedad.

Por ejemplo, Eduardo Aristizábal Peláez, un reconocido periodista en Antioquia, compartió su opinión sobre el tema en una columna que tituló: “De los blogueros, líbranos señor”, en la que explicó que no es lo mismo ser un comunicador a un periodista, así como también expresó que un comunicador puede ser cualquiera por la definición técnica de emitir información a un receptor.  

“Ahora muchos blogueros, abusando de su condición de comunicadores, posan de periodistas, se adueñan de ésta calidad sin tenerla, prestándole un flaco servicio a la sociedad y engañando a sus lectores,  pues no conocen los principios básicos de la preceptiva del periodismo, no saben del proceso de la comunicación, no distinguen la información de la opinión y escriben pensando más con el corazón, que con la cabeza”, expresó el periodista en su columna de opinión.

Y opiniones por el estilo han surgido bastante en los últimos días, publicadas en medios como El Colombiano y Revista Arcadia, ante lo que, por supuesto, han reaccionado los diferentes bloggers de moda, música, belleza, gastronomía, entre otros temas en los que se enfocan.

Por ejemplo, Catherine Riaño, bloguera de Parasaborearse, fue enfática en manifestar que no quieren ocupar un puesto de periodistas, sino llegar a la gente de forma más orgánica.

“Los formatos en la comunicación han venido cambiando y por ende hay una nueva generación adaptándose a esos nuevos formatos de comunicación, lo bueno ahora es que cualquier persona puede dar su opinión y ser escuchado (…) Los blogueros nos diferenciamos en que nosotros no queremos ser periodistas, simplemente es transmitir la información a las personas de una forma un poco menos estructurada y más orgánica”, expresó la bloguera.  

Por su parte, Tulio Zuloaga, uno de los blogueros más reconocidos del país, también se desahogó y manifestó su desacuerdo por las “humillaciones”, argumentando que ellos no quieren ocupar un puesto de periodistas y que respetan y admiran a quienes ejercen dicha profesión u oficio, mas no comparte que algunos utilicen términos despectivos para hacer críticas.

“Elegimos ser blogueros, no periodistas, ¿cómo podríamos entonces enlodar su profesión? Nosotros, en cambio, respetamos y admiramos sus trabajos y, aunque en ocasiones no estemos de acuerdo con sus apreciaciones, no los atacamos con nuestras palabras. ¿Podríamos hacerlo? Seguro que SÍ. ¿Sería necesario hacerlo?, seguro que NO”, manifestó Tulio.

El debate está abierto, hay quienes ven con buenos ojos que los blogueros se acerquen a las personas y ayuden a crecer las marcas, como también hay quienes demeritan su labor por no tener principios académicos como los de un periodista. Y usted, ¿qué opina del tema?

Acerca de Wendy Restrepo Guzmán

Wendy Restrepo Guzmán
Siempre estoy pensando en ideas descabelladas y lo mejor es que siempre encuentro un cómplice que me ayuda a realizarlas. Me apasiona descubrir que internet es un mundo aparte, lleno de novedades... Soy 100% música, amo el teatro y valoro a todo aquel que se anima a hacer arte. Me agrada casi todo el mundo, menos esos que se creen críticos y sólo son criticones, ¡esos no!

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