Un panañemo y un delantero colombiano, llegan para reforzar al Atlético Nacional

En el equipo verde aún esperan concretar la llegada de Mathews Uribe y de otro delantero.

Fotos: CORTESÍA
Fotos: CORTESÍA

El defensa central panameño, Roderick Miller; y el delantero extremo colombiano, John Edison Mosquera, son los nuevos refuerzos de Atlético Nacional para afrontar la temporada de Liga Águila, Copa Colombia, Copa Libertadores y Copa Suramericana que comenzará este viernes, primero de julio.

El panameño, tiene 24 años, mide 1.89 centímetros y pesa 83 kilogramos. Viene de jugar en el club San Francisco de su país y es frecuente en la Selección Panamá. Es un jugador técnico, de buen juego aéreo y se destaca por el juego limpio, pues durante cuatro años de juegos en clubes sólo ha reportado dos expulsiones en más de 100 partidos.

Foto: CORTESÍA
Foto: CORTESÍA

Por su parte, el delantero vallecaucano, John Edison Mosquera, es un jugador que se desenvuelve por las bandas, tiene 26 años y actualmente actuaba en un equipo del fútbol de República Checa.

Su pierna hábil es la izquierda, mide 1.86 centímetros, pesa 78 kilogramos y su carrera deportiva la ha desarrollado en su mayor parte en el fútbol europeo, entre la segunda división de España y el fútbol de República Checa.

De su lado, sobre los negocios de Mathews Uribe y el peruano Óscar Wilchez, se conoció de Uribe aún está en Ibagüé a la espera de que Nacional y el senador Camargo definan los términos del contrato.

A su vez, sobre el volante inca, el equipo verde presentó una contrapropuesta pues el Veracruz de México entró a la puja por el jugador. De acuerdo con lo expresado por la directiva verde, la llegada de uno de estos jugadores anularía la llegada del otro.

Acerca de Andrés Felipe Bustamante Restrepo

Andrés Felipe Bustamante Restrepo
Comunicador social - educador. Dios, familia, amigos. Interesado en el proceso de paz, en los deportes y en vivir en armonía. Poco comunicador, muy periodista. Me gusta saber sobre la historia de la Colombia violenta, no por apología, más por entender el porqué de todo este complot violento en el que vivimos inmersos los colombianos del común. Creo en lo que se hace bien, como diría un maestro: “no se mate haciendo las cosas, hágalas bien”. No hay que morir en el intento, hay que hacerlo.

Deja un comentario