Este jueves empieza a circular el billete de 100 mil pesos, aprenda cómo identificar los falsos

Según las recomendaciones del Banco de la República, en caso de toparse con un billete que crea que es falso, no es correcto romperlo; en contraste, recomiendan acudir al Emisor, quien comprobará la autenticidad del mismo.

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Así será el billete de 100, que empezará a circular este jueves 31 de marzo. Foto: CORTESÍA.

Una de las principales preocupaciones de los colombianos con el lanzamiento del nuevo billete de cien mil pesos es que, con la referencia monetaria en circulación, no faltará aquél que empiece a falsificarlos. Con un valor tan alto, recibir un billete falso podría suponer una gran pérdida para la economía del afectado.

Aunque los nuevos billetes, al igual que sucedió con las nuevas monedas, traerán innovaciones en cuanto a seguridad se refiere, el Banco de la República anunció que los parámetros de autenticidad de la referencia perfeccionarán los actuales. 

Por lo tanto, es conveniente que usted conozca algunos consejos que le permitirán, en caso de que tenga dudas, reconocer si un billete es falso o no.

       1. No lo rompa

El error que cometen muchas personas, cajeros y propietarios de negocios es, ante la incertidumbre de si un billete es falso o no, romperlo. Sin embargo, el Banco de la República aconseja no hacerlo, pues ante la desconfianza lo mejor es dirigirse a las oficinas del Emisor, donde se le hará una prueba definitiva que dictará si es o no falso el billete. 

       2. Consulte

Aunque pudiera resultar penoso para algunos, no hay porqué temer en preguntar a alguien que esté cerca si el billete que acaba de recibir es legal o no. Incluso si la duda es mínima, inquiera por el origen del billete, pues si usted luego utiliza esa referencia, consciente o no de que es ilegal, podría ser denunciado por tráfico de moneda falsificada, un delito que, de acuerdo con el Código Penal vigente en el país, se castiga con prisión de hasta 12 años.

       3. Compárelo con uno auténtico

Si tiene una referencia de la misma denominación al alcance, y está seguro de que es auténtica (tal vez porque la retiró de una entidad bancaria), compare ambos billetes. Analice la calidad del papel, la decoloración sobre una hoja en blanco (los billetes auténticos sueltan color) e incluso el tamaño.

       4. Obsérvelo con detenimiento

La tecnología que utiliza el Emisor para la producción en masa de billetes es muy avanzada, lo que dificulta su falsificación. De acuerdo con el Banco, solo 30 de cada millón de billetes son falsos. Precisamente, dicha tecnología facilita que un buen observador pueda dictaminar la autenticidad de la moneda.

En los billetes de 10 mil pesos, por ejemplo, se puede observar un disco precolombino que cambia de verde a violeta cuando se ve de frente y luego de forma oblicua, mientras que en los de 20 mil, al colocarse a contraluz, se puede ver una franja opaca que contiene el texto “Veinte Mil Pesos”.

De acuerdo con el Banco de la República, hay cinco factores comunes en las referencias que podrá verificar si duda de su legalidad: la marca de agua, que es la nitidez del rostro que hay en el billete; el registro coincidente, que en el caso del billete de cinco mil es un poema; la degradación del color, que se evidencia al no ver cambios en las tonalidades de los billetes; la alineación de textos, como el de la palabra “Colombia” o el valor en letras de la moneda; y la marca del Emisor, que se debe ver nítida, en el caso del billete de 50 mil, junto al rostro de Jorge Isaacs.

Asimismo, el billete de 50 mil contiene dos hilos de seguridad. Uno es opaco y se aprecia como una banda oscura. El otro hilo, visto por el anverso, sobresale del papel como cinco segmentos de color plateado; visto el billete al trasluz, se puede leer el texto “50 Mil Pesos Colombia”.

       5. Prevenga

Sin duda, la mejor forma de evitar percances con billetes falsos es asumiendo medidas preventivas, como no cambiarle billetes a personas que estén de afán y que, por ende, no le brinden suficiente tiempo para poder aplicar los consejos anteriormente citados de revisión de la moneda.

Asimismo, no se confíe solo porque recibe el dinero en un almacén grande o una cadena comercial reconocida. Involuntariamente, algún trabajador podría entregarle una referencia no auténtica en una devuelta y, al ponerla usted en circulación, podría acarrearse problemas legales serios.

Igualmente, la Superintendencia Financiera de Colombia aconseja poner cuidado a los billetes que le entregan en las entidades bancarias, pues cabe la posibilidad de que suceda algo similar. De ser tal el caso, haga el reclamo inmediatamente. Para hacer efectiva dicha solicitud, deberá diligenciar un formato con los datos del sitio donde realizó el retiro, la denominación y la serie del billete. Después, deberá adjuntar el comprobante del retiro y, finalmente, presentar la reclamación en el tiempo límite, que por lo general es de tres días.

Nuevos billetes, con seguridad reforzada

Más allá de los pro y contras de la entrada en circulación de las nuevas referencias monetarias (véase infografía), el Emisor advirtió que éstas tienen características adicionales que aumentan la dificultad para copiarlos y falsificarlos.

Todos los nuevos billetes, incluyendo el de cien mil, contarán con tintas e hilos de seguridad de colores intensos, cuyo objetivo es generar un cambio de color que responda al movimiento, lo cual facilitará la identificación y verificación de autenticidad de la moneda.

Además, el papel que empezará a ser utilizado por los colombianos es mucho más pequeño que el del actual, por lo que su transporte será más cómodo y fácil, además de “estar en sintonía con la moneda internacional, como el dólar y el euro, tanto en tamaño como en alta denominación”, según explicó David Palencia, economista y empresario.

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Gráfico: Alexander Arenas / EL PALPITAR.

 

 

Acerca de David Esteban Álvarez Ortiz

David Esteban Álvarez Ortiz
Soy periodista, locutor e historiador en formación. Aficionado a la cocina, al cine, al fútbol y al baile, creyente de la educación como motor de cambio. Redactor de economía y derechos humanos.

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