Educación superior en Medellín: una oportunidad al alcance de todos

Conozca de primera mano los principales programas públicos para educación superior en Medellín, que se suman a las iniciativas privadas pro educación superior en Medellín.

Educación_Universidad
Foto: ARCHIVO.

Para miles de adolescentes, graduarse del colegio representa salir del confort de estudiar para tener que trabajar. Esa dinámica social, contrario a lo que pudiera parecer, resulta perjudicial y dañino para el desarrollo económico de una sociedad emergente como la nuestra, según expertos.

Pero dicha problemática se da, primordialmente, por la escasez de recursos por parte de un alto porcentaje de los jóvenes y su necesidad de tener que sostener, desde temprana edad, familias enteras (Le invitamos a leer: Relación entre crecimiento demográfico y desigualdad: radiografía de la problemática).

Para mitigar los efectos negativos de dicha dinámica, las recientes administraciones de la ciudad de Medellín han adelantado proyectos, programas y políticas públicas que abren las puertas de la educación superior a los jóvenes medellinenses. Entérese cuáles han sido algunas de esas iniciativas públicas.

Programa de becas

Las becas permiten cubrir la totalidad de los estudios en educación superior sin necesidad de que el beneficiario deba pagar algo por los recursos otorgados.

En el caso particular de Medellín, hay una iniciativa que desde hace varios años ha permitido que aquellos bachilleres con mejores resultados en las Pruebas Saber 11, o Icfes, puedan obtener una beca de inmediato y estudiar en la institución de educación superior de su preferencia.

Así lo explicó Juan Camilo Tascón, director técnico de Fondos de Educación Superior de Medellín, una agencia de la Alcaldía que gestiona recursos para el acceso a la alta academia de los estudiantes. Tascón detalló que “el programa de becas a mejores bachilleres cubre todas las instituciones oficiales, y corresponde a los resultados del Icfes”.

Iniciativas de créditos condonables

En esta línea de oportunidades, el Municipio prioriza recursos para facilitar que estudiantes de recursos limitados puedan acceder a créditos estudiantiles, los cuales tienen tasas de interés significativamente bajas y pueden ser condonados de forma especial.

“Por ejemplo, está el Fondo Medellín EPM, para estratos 1, 2, 3 y 4, y el Fondo Camino a la Educación Superior de presupuesto participativo, que busca que las comunas comprometan recursos para que los habitantes de sus territorios puedan acceder a la educación universitaria”, indicó Tascón.

Precisamente, el Fondo fue ideado y promovido en el plano público por parte del concejal Fabio Rivera, quien consideró que, “hoy en día, hay más becas que hace 10 años, hay muchas más oportunidades”.

Justamente, por el Fondo Medellín EPM actualmente hay cerca de 32 mil 500 estudiantes beneficiados. Juan Camilo Tascón señaló que las universidades más elegidas entre los beneficiarios son “la Universidad de Antioquia, la Fundación Universitaria Luis Amigó, Instituto Tecnológico Metropolitano, Universidad de Medellín y el Politécnico Jaime Isaza Cadavid”.

A esta gruesa lista de instituciones de alta calidad académica, el concejal Rivera añadió a “la Universidad Nacional, el Pascual Bravo, el Colegio Mayor, el Tecnológico de Antioquia más el SENA”, donde hay más de 50 mil estudiantes cursando carreras universitarias. “No sería una mentira decir que acá hay oportunidades para estudiar y formarse”.

Además, el Concejal destacó que incluso las personas que no pertenecen a ningún programa del Municipio también obtienen descuentos para facilitar su educación. “Aquí hay varias universidades públicas, que a los estratos 1, 2 y 3 no les cobran o les cobran muy poquito. Por ejemplo, la Universidad de Antioquia no les cobra a jóvenes de estrato 1 y 2, y allí estudian más de 35 mil personas”, indicó.

Pero no solo hay oportunidades para pregrado. “En el plano de posgrados, tenemos tres programas: Formación Avanzada, para docentes y directivos educativos; Enlaza Mundos, mediante el cual cofinanciamos una doble titulación, maestría o doctorado en una universidad de cualquier parte del mundo; y Extendiendo Fronteras, que mediante créditos condonables facilita el acceso a posgrados en universidades de la ciudad”, precisó Tascón.

Y si estudio, ¿cómo me sostengo?

He ahí el dilema para muchos. Si de por sí llegar a la educación superior es complicado, mantenerse lo es todavía más. Pero también hay programas que facilitan la permanencia en la educación superior.

Por ejemplo, “el Fondo Medellín EPM entrega 2.5 salarios mínimos al estudiante para los gastos que tenga en el semestre”, dijo Juan Camilo Tascón, quien agregó que los estudiantes no se deben preocupar por los semestres venideros durante la vigencia del crédito. “Si yo elijo un programa de 10 semestres, me financiarán los 10 semestres”, resaltó.

Finalmente, puntualizó que desde 1999 hasta la fecha, desde su despacho se han destinado recursos por 500 mil millones de pesos que han otorgado oportunidades de estudio a miles de personas en la ciudad.

Pero permanecer en la educación superior no solo es cuestión de dinero. El concejal Fabio Rivera considera vital la elección de la carrera. “Es importantísimo tener pertinencia. No podemos estudiar cualquier carrera, sino aquellas que necesita la ciudad, el departamento y el país, que son las carreras que dan oportunidad de emplearse”, dijo.

Para él, la falta de pertinencia solo agravaría la problemática. “Si no hay pertinencia, seguiremos formando profesionales que no se requieren y que entran a engrosar el grupo de desempleados en el país”, precisó.

Evidentemente, en Medellín hay oportunidades para educarse. Por eso, el concejal Rivera hizo esta invitación: “Es fundamental que los jóvenes tengan ganas de estudiar, que entiendan que ser pilo e inteligente paga. Porque en Medellín, ¡sí hay donde estudiar!”.

Acerca de David Esteban Álvarez Ortiz

David Esteban Álvarez Ortiz
Soy periodista, locutor e historiador en formación. Aficionado a la cocina, al cine, al fútbol y al baile, creyente de la educación como motor de cambio. Redactor de economía y derechos humanos.

Deja un comentario