Granada, del dolor de la guerra al renacimiento de la naturaleza

En Granada, un lugar donde hubo minas, secuestros y asesinatos, se están sembrando árboles para conmemorar a las víctimas del terrorismo.

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Juan Manuel Santos sembró el árbol conmemorativo. Foto: CORTESÍA.

El municipio de Granada está pasando la pagina de violencia que azotó a la población y hoy quiere convertirse en un territorio verde y de memoria para el país, empezando con la implementación del proyecto Bosques de Paz.

Mediante un acto solemne de memoria y reconciliación con el pasado, la Presidencia de la República, Cornare, la comunidad de víctimas de Granada (Confraternidad Carcelaria) y la Alcaldía de Granada entregaron a la comunidad el proyecto Bosques de Paz, espacio que está ubicado en el corregimiento de Santa Ana.

Este bosque está sembrado sobre uno de los terrenos que alguna vez albergaron minas antipersona y además fue refugio de los guerrilleros, quienes también escondían a los secuestrados.

De igual manera, cada árbol que estará en este lugar recibirá el nombre de cada víctima granadina del conflicto armado, un ejercicio de paz y memoria que prevalecerá en sus bases.

“Este lugar significa la oportunidad de reconciliarse como comunidad con la naturaleza, homenajear a las víctimas y sembrar paz. Estas comunidades van a ser beneficiadas con este programa que es un camino, un instrumento para que dejemos la guerra definitivamente atrás y miremos el futuro con mucho más optimismo”, dijo Juan Manuel Santos, durante la siembra conmemorativa de un árbol.

En el momento del acto también estuvo el director de Cornare Carlos Mario Zuluaga, quien también vivió los horrores de la violencia tras ser secuestrado por el ELN en 1998 cuando fue alcalde de Granada, el mismo lugar donde hoy, 19 años después, se inauguró el primer Bosque de Paz para sembrar vida.

“Bosques de Paz es un complemento ideal para un país que está cambiando y se está transformando, porque permite tener al medio ambiente como referente de vida, de memoria y de perdón entre víctimas y victimarios; y qué mejor representación que un árbol, una simbología donde todos han participado de la construcción de este monumento vivo en honor a la paz y a la reconciliación”, dijo el director de la autoridad ambiental del Oriente antioqueño.

Hablar de paz y reconciliación también tiene que ir de la mano con la memoria histórica del municipio, tal y como lo afirmó su actual alcalde Omar de Jesús Gómez, a El Palpitar, quien se refirió al “oscuro pasado” de su municipio.

“Granada fue sumamente afectado desde el año 1998 hasta 2005, este municipio le puso más de 3 mil muertos a esta absurda violencia en nuestro país, pero ahora y con Bosques de Paz queremos darle vuelta a la página”, esbozó el Mandatario.

Además, Gómez agregó que: “Antes del 98 estábamos alrededor de 18 mil a 20 mil habitantes, pero en cuestión de dos o tres años sólo quedamos 3 mil granadinos. Al día de hoy tenemos alrededor de 10 mil pobladores”.

Con el proyecto Bosques de Paz se beneficiarán cerca de 600 mil habitantes con una serie de programas encaminados al turismo ecológico, las buenas prácticas educativas y las construcciones de lugares propicios para la comunidad.

“En este corregimiento ya funciona un trapiche para potencializar la comercialización de la caña de azúcar, además realizaremos pagos por servicios ambientales a los campesinos para que cuiden el medio ambiente, esto sin contar que tendremos una casa de la memoria, un mirador verde, vivero, kioscos comunitarios, un mural de reconciliación, parque infantil y senderos.

De esta manera el corregimiento de Santa Ana y Granada dejan atrás poco a poco los horrores de la guerra, abriendo las puertas para que las personas vuelvan y visiten este municipio “hoy podemos dar la bienvenida a un municipio verde, próspero y seguro porque desde hace dos años no tenemos un homicidio por la violencia”.

Acerca de Alexander Bermúdez

Alexander Bermúdez
Periodista ambiental por devoción y apasionado por los hechos del día a día, siempre en busca de historias y un devorador de libros, series, videojuegos y comics. Mi familia es mi motor para seguir por el camino del periodismo.

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