Civiles atacaron y destruyeron la estación de Policía de Argelia, Cauca

La Defensoría del Pueblo rechazó en un comunicado la asonada y pidió medidas urgentes para garantizar la presencia del Estado en El Mango.

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Foto: Archivo

Una turba de civiles atacó y destruyó este martes 23 de junio una estación de Policía situada en una zona rural del municipio de Argelia, Cauca, lo que forzó a los uniformados a abandonar el lugar.

Según la Policía, los civiles fueron presionados por integrantes del frente 60 de la guerrilla de las Farc con el propósito de obligar la salida de los uniformados del corregimiento de El Mango, en jurisdicción de Argelia.

Durante la asonada, los civiles incendiaron unas instalaciones aledañas a la estación en la que los policías preparan sus alimentos y con maquinaria pesada derribaron las barreras de protección de la instalación, añadió un comunicado policial.

En opinión de la Policía, esta agresión “evidencia que las Farc han querido poner en riesgo la seguridad e integridad de la comunidad”.

Medios locales informaron que el ataque se produjo porque las Farc amenazaron con atacar la estación de El Mango y sus habitantes temen que en caso de que se produzca un hecho de esa naturaleza, se vean afectados por la violencia guerrillera.

El defensor del Pueblo, Jorge Armando Otálora, manifestó que ante la fuerte influencia de las FARC es necesario mantener la seguridad e impedir que los habitantes queden a merced de los grupos que “permanentemente violan los derechos humanos de la población civil”.

Asimismo, aplaudió la actuación de los policías que evitaron enfrentarse con la población civil, pero calificó como “inaceptable” la conducta de quienes promovieron el ataque contra la estación.

Con EFE.

Acerca de Andrés Felipe Bustamante Restrepo

Andrés Felipe Bustamante Restrepo
Comunicador social - educador. Dios, familia, amigos. Interesado en el proceso de paz, en los deportes y en vivir en armonía. Poco comunicador, muy periodista. Me gusta saber sobre la historia de la Colombia violenta, no por apología, más por entender el porqué de todo este complot violento en el que vivimos inmersos los colombianos del común. Creo en lo que se hace bien, como diría un maestro: “no se mate haciendo las cosas, hágalas bien”. No hay que morir en el intento, hay que hacerlo.

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