“Recen por mí, yo también soy muy vulnerable”: Papa Francisco

En su segundo día en Colombia, el Papa Francisco dejó frases inspiradoras, principalmente para los jóvenes del país.

Los regalos de la Presidencia para el Papa. Fotos: CORTESÍA PRESIDENCIA.

A pesar de una agenda tan apretada, de que a Francisco le gusta saltarse el protocolo de vez en vez y de las multitudes que pueden ocasionar retrasos, la programación del Papa en el segundo día de visita en Colombia, exactamente en Bogotá, se cumplió organizadamente.

El Patio de Armas del Palacio de Nariño fue el espacio para el saludo oficial a todos los colombianos, pues ya antes él venía mostrando su cariño a la gente, pero ahí, después de que el presidente Juan Manuel Santos le agradeció por estar de visita en el país y de que un grupo de niños se le lanzara a abrazarlo con fuerte emoción, fue que pudo dar el mensaje a todo el país.

“Tan exuberante es su naturaleza como su cultura, Colombia es rica por la calidad humana de sus gentes, que tienen un espíritu acogedor y bondadoso y que son personas con tesón y valentía para sobreponerse obstáculos (…) Vengo para aprender de ustedes, aprender de su fe, de su fortaleza ante la adversidad y porque ustedes saben que el obispo, el cura, tiene que aprender de su pueblo, por eso vengo a aprender”, dijo el Papa desde allí.

Sus citas se siguieron cumpliendo en orden, se trasladó hasta la Catedral Primada, desde donde saludó a otros files, se arrodilló a rezar en silencio frente a la Virgen de Chiquinquirá, patrona de los colombianos, dejó un mensaje en el libro de visitas y siguió a la reunión con pastores de la iglesia.

Ya en la tarde se fue hacia su primera misa en Colombia, pero antes recorrió el Simón Bolívar en su Papamóvil, abrazó a niños, le dio la bendición a los asistentes y contagió con su sonrisa.

A las 4:30 p.m. celebró una eucaristía impecable ante más de un millón de personas y en la que estuvo acompañado por el cardenal Rubén Salazar, la Orquesta Filarmónica de Bogotá, Maia, entre otros.

Para finalizar su día, antes de entrar a descansar, se encontró con un grupo de jóvenes con síndrome de down que le ofrecieron bailes, otros que le leyeron unas bellas palabras y él, como si no estuviera agotado, les saludó carismaticamente y se despidió diciendo que todo los seres humanos somos vulnerables.

“¿Les puedo pedir un favor? Recen por mí, yo también soy muy vulnerable”.

Acerca de Wendy Restrepo Guzmán

Wendy Restrepo Guzmán
Siempre estoy pensando en ideas descabelladas y lo mejor es que siempre encuentro un cómplice que me ayuda a realizarlas. Me apasiona descubrir que internet es un mundo aparte, lleno de novedades... Soy 100% música, amo el teatro y valoro a todo aquel que se anima a hacer arte. Me agrada casi todo el mundo, menos esos que se creen críticos y sólo son criticones, ¡esos no!

Deja un comentario