Donald Trump, el triunfo de la incertidumbre para Estados Unidos y América Latina

Según experto estadounidense, a Donald Trump se le dificultaría incluso encontrar a Colombia en un mapa. Sus decisiones frente al país son inciertas.

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Un hombre sin experiencia política, con un discurso populista basado en argumentos xenófobos, antisistema y hasta misóginos es el nuevo presidente de los Estados Unidos de América, la principal potencia militar y económica del planeta.

Contrario a lo predicado por muchos medios de comunicación en los últimos meses, Trump siempre fue el claro favorito, en gran medida por el apoyo que se había granjeado en la clase media y el estado llano norteamericano, cuyos sentimientos negativos hacia las políticas demócratas le pasaron factura a Hillary Clinton, la favorita de los medios.

Lo cierto es que Trump supo leer a la perfección los sentimientos de sus compatriotas y, apelando al voto emocional, consiguió unos resultados que le aseguran la Casa Blanca. “Seré el presidente de todos los estadounidenses (…) Los hombres y mujeres olvidados de nuestro país ya no serán olvidados”, dijo Trump, justamente, en su discurso triunfal.

Hillary ganó en estados clave, como Nueva York, Nueva Jersey y California. Pero en el papel, era obligatorio ganar en esos estados. La diferencia real se hallaba en Pensilvania, Ohio y, especialmente, Florida, donde Trump arrasó contra toda expectativa.

Además, superando ampliamente la mayoría electoral, Donald Trump obtiene hasta el momento 290 votos electorales, gracias a su victoria en Indiana y Kentucky, Dakota del Norte, Dakota del Sur, Virginia del Este, Wyoming, Oklahoma, Montana, Luisiana Tennessee, Nebraska, Kansas, Utah, Idaho, Texas, Missouri, Arkansas, Mississippi, Alabama, Georgia, Carolina del Sur, Iowa, Wisconsin y Carolina del Norte.

Entretanto, Clinton también triunfó en Vermont, Rhode Island, Massachusetts, Delaware, Illinois y Maryland. Connecticut, Nuevo México, Hawai, Washington, Nevada Oregón, Virginia, Colorado y Washington D.C., sumando 228 votos del Colegio Electoral.

Alaska, Minnesota, Michigan, New Hampshire y Arizona, no obstante, faltan por reconteo, aunque por lo menos cuatro de esos estados se los llevaría Trump. Solo New Hampshire se teñiría de azul demócrata.

La reacción del mundo demócrata no se hizo esperar. Contrario a lo habitual, Clinton, la mujer que había sido primera dama, senadora y secretaria de Estado, todo de forma consecutiva, no realizó discurso de aceptación y felicitó a Trump por teléfono.

El panorama en el Congreso, por el contrario, no cambió mucho. Los republicanos mantienen una mayoría mínima, con cinco curules de ventaja en el Senado y menos de una decena en la Cámara de Representantes.

Ante lo que algunos llaman sismo político, las bolsas del mundo cayeron: sólo la de Tokio, cayó un 5 % en menos de dos horas, en tanto que la de Nueva York amaneció cuatro puntos porcentuales por debajo de la cifra del pasado lunes. Con Trump, también ganó la incertidumbre.

¿Y Colombia?

No se desvía mucho de la misma palabra. Claramente, Donald Trump no tendrá las mismas políticas de bienestar de Obama, pues por su carácter republicano es mucho más conservador.

Stephen Rabe, politólogo e historiador norteamericano, precisó en un artículo para la Universidad Nacional que Trump “tiene muy pocas ideas sobre el proceso de paz”, y difícilmente “encontraría a Colombia en un mapa”.

Efectivamente, no hay muchas luces del futuro de las políticas colombo-estadounidenses con Trump en la Casa Blanca, y las pocas que se avizoran no son alentadoras.

Por ahora, limitando el análisis a su discurso de triunfo, Donald Trump se concentrará en modificar políticas internas en temas económicos y sociales para, después, iniciar una agresiva política exterior que podría pasar factura en Medio Oriente, Europa del Este y Latinoamérica.

Acerca de David Esteban Álvarez Ortiz

David Esteban Álvarez Ortiz
Soy periodista, locutor e historiador en formación. Aficionado a la cocina, al cine, al fútbol y al baile, creyente de la educación como motor de cambio. Redactor de economía y derechos humanos.

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