¿Ya compró su pescado para Semana Santa? Estas recomendaciones pueden ser útiles

Un colombiano promedio consume 6 kilos de pescado al año, que es el menor consumo de este alimento marítimo en Latinoamérica.

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Foto: EL PALPITAR.

Por estos días de Semana Santa, el consumo del pescado se ve en aumento por la tradición católica de no comer carne roja, ya que esta representa para ellos el cuerpo de Jesús. El Miércoles de Ceniza, los viernes de Cuaresma y el Viernes Santo se consume en gran cantidad el pescado para así honrar la muerte de Cristo y cumplir con las Sagradas Escrituras.

A pesar de la tradición religiosa, un colombiano promedio sólo consume 6 kilos de pescado al año, este es el menor consumo de Latinoamérica según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en un estudio realizado en 2013, que además arrojó que el consumo mundial se ubica entre los 9 y los 17,8 kilos anuales.

Según los profesionales de la salud, el consumo del pescado trae consigo las vitaminas A, B y D, esenciales para el mejoramiento de la piel, el cabello, los ojos, los huesos, el cerebro y los dientes, además de brindar salud al sistema cardíaco y al sistema nervioso; también previene trastornos inmunológicos, osteoporosis, cáncer de mama, colon y de próstata; y ayuda a mantener el peso corporal.

Entre otros beneficios, también es ideal para proveer el ácido graso omega 3, esencial para reducir la presión arterial y la obstrucción de los vasos sanguíneos.

La Coordinadora Nacional del Programa Nutricional de Sodexo Colombia, Adriana Ruiz, aseguró que “este es un alimento perfecto para la salud y es aconsejable consumirlo por lo menos dos veces a la semana”, además afirmó, en cuanto a sus beneficios, que “reduce los niveles altos de triglicéridos, disminuye el riesgo de arritmias cardíacas y protege de infartos y accidentes cerebrovasculares”.

A partir de esto, se puede ver que el pescado es uno de los alimentos con más vitaminas, proteínas y minerales y se encuentran en diferentes establecimientos como plazas de mercado, pescaderas, carnicerías, entre otros.

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Foto: EL PALPITAR.


La Plaza Minorista de Medellín es uno de los lugares donde las personas de la ciudad encuentran diversas clases de pescados, tales como tilapias, bagres, bocachicos, róbalos, entre otros, en las más de 15 pesqueras de este lugar.

Lo que mas se vende según el comerciante John Berrío, de la Pesquera Minorista, es la tilapia roja o negra, además apuntó que “por lo general, las personas se llevan mínimo entre 1 o 2 kilos”. Este tipo de pescado se encuentra a 13 mil pesos el kilo.

A pesar de todas las bondades que trae consigo el pescado, es importante identificar cuándo este alimento se encuentra en buenas condiciones para aprovechar todas sus vitaminas y minerales, de lo contrario podría tener grandes inconvenientes para la salud.

Gabriel Jaime Euse, vendedor de uno de estos establecimientos, dijo que “el pescado fresco se reconoce porque tiene un color vivo, se le notan las escamas, las agallas (ubicadas detrás de la cabeza, lugar por donde el pez respira) tienen un color rojo intenso”.

Se deben de tener en cuenta cuatro aspectos para comprar el pescado indicado: Piel, agallas, olor y ojos. La piel, al estar el pescado fresco, debe de tener un color muy vivo, las escamas todavía son duras y brillantes, por lo que se notan de inmediato. Se debe de evitar la piel blanda, cuya carne fácilmente se desprenda y los vientres inflados.

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Foto: EL PALPITAR.

Las agallas del pescado, es la parte que, regularmente, algunos vendedores inescrupulosos tiñen para que se vea más vivo. Se recomienda no escoger agallas de color gris o amarillo y que no posea ningún tipo de mucosidades.

En cuanto a los ojos, se deben evitar los ojos hundidos y las pupilas grises. Lo ideal es escoger un pescado al que los ojos le resalten y tengan un color muy negro y brillante en las pupilas.

Además, el olor característico de este alimento, es de mar y algas. Se puede diferenciar entre un pescado bueno y uno en malas condiciones porque, según el vendedor Gabriel Jaime Euse, “huele a pescado y no a malo o a podrido”.

Para que este alimento siga en aumento, no sólo por esta Semana Santa, sino todo el año, es aconsejable consumirlo más a menudo para aprovechar todas las bondades que le brinda al cuerpo humano.

Acerca de Johana Betancur Zapata

Johana Betancur Zapata
Comunicadora social y periodista de la Fundación Universitaria Luis Amigó. Dios, mi familia y mi carrera profesional son lo más importante en mi vida. Cinéfila, melómana, con excelente retentiva, soñadora y muy risueña.

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