Un japonés y un canadiense ganaron el Premio Nobel de Física

Los dos experimentos descubrieron que los neutrinos tenían identidades cambiadas.

Cortesía
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Este martes, la Real Academia de las Ciencias Sueca entregó el Nobel en la categoría Física al japonés Takaaki Kajita y el canadiense Arthur B. McDonald, por el desarrollo de sus investigaciones sobre las oscilaciones de los neutrinos (partículas que se mueven por el universo a prácticamente la velocidad de la luz) a través de las cuales demostraron que estas partículas tienen masa.

“Los científicos fueron premiados por el descubrimiento de las oscilaciones de los neutrinos, que demuestra que éstos tienen una masa, lo que permite comprender el funcionamiento interno de la materia y conocer así mejor el universo”, explicó el jurado sueco.

Agregan además los encargados del juzgamiento, que “El descubrimiento ha cambiado nuestra forma de entender el funcionamiento interno de la material y puede ser crucial para nuestra visión del universo”.

En relación con los estudios particulares, alrededor de la vuelta del milenio, Takaaki Kajita presentó el descubrimiento de los neutrinos desde el interruptor de la atmósfera, entre dos identidades, en su camino hacia el detector Super-Kamiokande en Japón.

Mientras tanto, el grupo de investigación en Canadá dirigido por Arthur B. McDonald, demostró que los neutrinos procedentes del Sol no estaban desapareciendo en su camino a la Tierra. En su lugar, fueron capturados con una identidad diferente al llegar al Observatorio de Neutrinos de Sudbury.

Un rompecabezas de neutrinos con el que los físicos habían luchado durante décadas, había sido resuelto. En comparación con los cálculos teóricos del número de neutrinos, hasta dos tercios de los neutrinos eran desaparecidos en mediciones realizadas en la Tierra. Ahora, los dos experimentos descubrieron que los neutrinos tenían identidades cambiadas.

Acerca de Andrés Felipe Bustamante Restrepo

Andrés Felipe Bustamante Restrepo
Comunicador social - educador. Dios, familia, amigos. Interesado en el proceso de paz, en los deportes y en vivir en armonía. Poco comunicador, muy periodista. Me gusta saber sobre la historia de la Colombia violenta, no por apología, más por entender el porqué de todo este complot violento en el que vivimos inmersos los colombianos del común. Creo en lo que se hace bien, como diría un maestro: “no se mate haciendo las cosas, hágalas bien”. No hay que morir en el intento, hay que hacerlo.

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