Tradición silletera, 60 años de una emoción florecida

Cada año el Desfile de Silleteros es especial, genera emoción, pero en este 2017 aún más, en medio de celebración de los 60 años de esta tradición.

Hay versiones encontradas sobre el origen del Desfile de Silleteros, pero Julieta, una silleterita de 9 años, lleva tan arraigada su tradición que se dio a la tarea de investigar la historia y contarla a turistas que visitan su territorio. Eso sí, lo hace con toda la propiedad, aparentando más edad por su oralidad.

“En épocas de la esclavitud, esclavos e indígenas llevaban a los españoles en sus espaldas en una silla, luego en las épocas de la colonia esto se convirtió en un oficio y así que los cargueros llevaban a varios viajeros, como médicos, militares, naturistas, entre otros y recibían un pago”, comentó Julieta, quien argumenta que así se fue dando inicio a la tradición silletera.  

Otros dicen que campesinos del corregimiento bajaban la montaña con una silla llena de flores para venderlas en la Plaza de Cisneros, de lo que se tiene evidencia, y así se le dio origen al evento más importante que Medellín tiene en su Feria.

Acá la única verdad certera es que el Desfile de Silleteros está de cumpleaños, 60 años haciendo palpitar los corazones de casi un millón de personas que se congregan a disfrutar de las flores que estos campesinos han cultivado durante un año con todo el amor para brindar un espectáculo que es Patrimonio Cultural e Inmaterial del país.

Y para estas fechas, los silleteros han hecho una reflexión importante, que consiste en cumplir no otros 60 años de tradición sino muchísimos más, por eso desde sus fincas, en el corregimiento Santa Elena, día a día se levantan con la misión en la cabeza y el corazón.

“En el 2015 dimos un paso muy importante y fue la declaratoria del Plan Especial de Salvaguarda a los silleteros. Con este acto, desde el Ministerio se han dado pasos agigantados para salvaguardar esta manifestación”, indicó el silletero Alejandro Nieto.

Éste silletero es el padre Julieta, a quien “se le está inculcando fuertemente la idiosincrasia y cultura silletera, que viene desde los ancestros”. Por ejemplo, esta niña desde los 3 años acompaña a sus padres en el Desfile y, a pesar de que cuando tenía cuatro años dañaba las flores, hoy en día se mete a los cultivo y es amplia conocedora de todos los procesos en la huerta.

Y es que según este silletero, esta es una tarea que se tiene muy presente principalmente con las nuevas generaciones, pues él recuerda una época en la que los jóvenes “se llenaron de una cultura de ciudad, de algún modo les daba vergüenza decir que eran de Santa Elena”.

Ahora no está pasando lo mismo, de hecho muchos silleteros jóvenes heredan los contratos de sus padre y abuelos y le dedican el mismo empeño a esta tradición y a ser profesionales, como pasa en la familia de Martín Atehortua, quien tiene dos generaciones con la herencia silletera.

“Esto es muy bonito porque fue lo que me inculcaron mis padres y abuelos y a nosotros nos toca igual, nuestro deber es con los hijos y nietos, porque gracias a todo esto la tradición silletera está muy avanzada. Recuerdo que iniciaron 10 personas y hoy en día somos 520 los que desfilamos”, comentó Martín Atehortua, un hombre que lleva 51 años desfilando.

Esto se replica en casi todas las familias de Santa Elena. Por ejemplo, Orlando Grajales, un silletero adulto, recuerda de forma especial a su padre, guardando las semillas de las flores que le regaló cuando niño y se empeña en hacer lo mismo con sus hijos. “Este es un arte noble, porque las flores son disientes, incluso de una flor puede nacer un amor y morir una persona, porque los despedimos con ellas”, dijo.

En conclusión, este Desfile de Silleteros es especial porque carga 60 años de una tradición admirada en el mundo. El recorrido iniciará a las 2:00 p.m. en la Avenida Guayabal, pasará por la Calle 10 y llegará hasta Plaza Gardel.

Foto: ARCHIVO.

Acerca de Wendy Restrepo Guzmán

Wendy Restrepo Guzmán
Siempre estoy pensando en ideas descabelladas y lo mejor es que siempre encuentro un cómplice que me ayuda a realizarlas. Me apasiona descubrir que internet es un mundo aparte, lleno de novedades... Soy 100% música, amo el teatro y valoro a todo aquel que se anima a hacer arte. Me agrada casi todo el mundo, menos esos que se creen críticos y sólo son criticones, ¡esos no!

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